Esta preparación podemos elaborarla utilizando una máquina heladera, o haciendolo a mano, os explicaremos las dos formas de prepararlo.
Paso 1:
Preparación en máquina heladera:
Antes hacer el helado pondremos el vaso de la heladera en el congelador durante unas horas.
Paso 2:
Ponemos un cazo al fuego, a fuego medio, con el zumo de mandarina, el azúcar y la ralladura de la cáscara de mandarina y lo removemos. Lo llevamos a ebullición y lo hervimos hasta que se haya disuelto completamente el azúcar. Lo retiramos del fuego, y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente. Después introducimos el zumo en la nevera o en el congelador para que se termine de enfriar.
Paso 3:
Pelamos una mandarina, le quitamos la piel a los gajos y cortamos la pulpa en trocitos. Los reservamos.
Paso 4:
Sacamos la nata de la nevera, asegurándonos de que está muy fria, batimos la nata hasta montarla.
Paso 5:
Añadimos los trocitos de mandarina en la nata montada y vertemos poco a poco el zumo de mandarina bien frio en la nata mientras removemos suavemente con una espátula, con cuidado para que la nata no se baje demasiado.
Paso 6:
Volcamos esta mezcla en el vaso de la heladera y la procesamos durante 30 o 40 minutos hasta que adquiera una consistencia densa y cremosa. Pasado ese tiempo tendremos listo nuestro helado de mandarina. Vertemos el helado en un recipiente apto para el congelador y lo dejamos para que se solidifique un poco más.
Preparación sin máquina heladera:
Los 4 primeros pasos de la receta son iguales que preparandola con máquina heladera.
Paso 1:
Ponemos un cazo al fuego, a fuego medio, con el zumo de mandarina, el azúcar y la ralladura de la cáscara de mandarina y lo removemos. Lo llevamos a ebullición y lo hervimos hasta que se haya disuelto completamente el azúcar. Lo retiramos del fuego, y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente. Después introducimos el zumo en la nevera o en el congelador para que se termine de enfriar.
Paso 2:
Pelamos una mandarina, le quitamos la piel a los gajos y cortamos la pulpa en trocitos. Los reservamos.
Paso 3:
Sacamos la nata de la nevera, asegurándonos de que está muy fria, batimos la nata hasta montarla.
Paso 4:
Añadimos los trocitos de mandarina en la nata montada y vertemos poco a poco el zumo de mandarina bien frio en la nata mientras removemos suavemente con una espátula, con cuidado para que la nata no se baje demasiado.
Paso 5:
Echamos la mezcla del helado en un recipiente apto paa el congelador y la introducimos en el congelador.
Paso 6:
Pasados 45 minutos, sacamos el helado, lo batimos enérgicamente con unas varillas o con una batidora eléctrica para deshacer los cristales de hielo que se hayan formado.
Paso 7:
Metemos el helado en el congelador y repetimos este proceso cada 30 minutos hasta que esté cremoso y denso. Esto puede tardar unas 3 horas.
Ya tenemos nuestro helado de mandaina preparado. Delicioso. No dejeis de probarlo.